
La fascinante historia de la capilla de techo rojo en Nono

Desde la ruta se asoma como un niño curioso: los turistas que llegan por primera vez a Nono prestan atención a esa aguja color roja que sobresale del paisaje.
Se trata de la Iglesia San Juan Bautista, que comenzó a ser construida en 1908 de la mano del Cura Brochero y que culminó en 1915, siendo la más antigua del Valle de Traslasierra.
Una vez dentro del pueblo, esta iglesia -que representa al patrono de la localidad- está en una ubicación estratégica: en la plaza central, alrededor de otras casas que forman parte del circuito de casas históricas de la localidad serrana.
La estructura de la misma fue pensada minuciosamente con un estilo romano bizantino. Tiene tres naves principales con puertas espejo. También cuenta con tres vitrales y ventanas en arco.



Una ingeniera forestal, un zapato equivocado y una marca que pisa fuerte

Chipá Cambá, un crujiente chipá mestizo, bien chaqueño

Experiencias que conectan: el emprendimiento detrás de “Desconocid\@s”, el evento para solteros que crece con cada edición

Cerveza artesanal y experiencia de marca: Patagonia refuerza su presencia en el NEA con una propuesta innovadora en Posadas


